"Hoy en día resulta casi imposible tomar conciencia del furor que ocasionó la contratación de dos cubanos en 1911".
- Historiador del béisbol Lee Allen
En 1911, los Rojos de Cincinnati se arriesgaron a una sanción de las autoridades del béisbol cuando contrataron a los cubanos Armando Marsans y Rafael Almeida, veteranos de las ligas menores de los EE. UU. y los torneos cubanos de invierno.
Bate obsequiado por la destilería Bacardí de Cuba a los Gigantes de Nueva York luego de su gira de 1911 en la que participaron los jugadores de la Liga de Invierno de La Habana, entre ellos Rafael Almeida de Cincinnati
Telegrama que certificaba que Marsans y Almeida eran cubanos de origen español (blancos), con el que los Rojos esperaban probar su acatamiento a la política de segregación vigente en el béisbol y evitar la posible afrenta
Postalita de béisbol que exhibe a los Rojos de 1913, entre ellos Rafael Almeida (fila del medio, tercero desde la izquierda) y Armando Marsans (fila del medio, sexto desde la izquierda)





